CEMENTERIO CENTRAL- BOGOTA
ANGEL QUE DENOTA EL SILENCIOSO CEPULCRO |
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ANGEL CUSTODIO DEL CEMENTERIO CENTRAL |
El Cementerio Central de Bogotá, declarado Monumento Nacional en 1984, fue construido en pleno casco urbano de la capital colombiana en el siglo XVIII, luego de ser prohibidas las inhumaciones en los atrios de las iglesias, cerca de otros edificios importantes en esta época, como: el matadero, la cárcel y los hospitales.
El cementerio está construido en forma elíptica, simbolizando la subida de las almas al cielo. Allí, en numerosas criptas, mausoleos, ermitas y monumentos descansa la gran mayoría de los personajes ilustres de la historia de Colombia: los presidentes de la República, escritores, intelectuales, pensadores, grandes comerciantes, etc.
Leo Kopp y su tumba en el Cementerio Central de Bogotá
TUMBA DE LEO KOPP. DICEN A SU OIDO PETICIONES |
Pero hay una tumba especial, la más visitada, del judío y masón más querido de Bogotá, conocido como Don Leo. En su tumba, sobre la cual aparece una figura dorada, todos los días, los hombres, las mujeres, los niños, pobres y ricos hacen fila para llevarle flores, susurrarle al oído y pedirle milagritos. Las mujeres le piden novios, amantes o buenos maridos; los hombres goles de sus equipos favoritos de fútbol; las familias pobres le ruegan por las casas o un trabajo digno. Y Don Leo; recibe las flores, escucha y cumple los sueños.
Don Leo Siegfried Kopp fue un alemán, judío y masón más famoso de Latinoamérica nacido en Offenbach, Alemania, el 14 de agosto de 1858 como uno de los nueve hijos del fabricante de ropa Leopold Kopp y su esposa Johanna Koppel.
Don Leo junto con su hermano Emil llegaron a Colombia en 1886 a través de Venezuela. En esta época, a pesar de que Alemania había ganado la guerra contra Francia (1871), muchos alemanes católicos, protestantes y judíos emigraron a Sudamérica, en búsqueda de libertad personal y económica. El gobierno colombiano estaba muy abierto a los jóvenes extranjeros europeos que traían conocimientos científicos y comerciales. La mayoría de los inmigrantes se casaba con mujeres colombianas. Uno de ellos fue Don Leo Kopp que se casó con Doña Mary Castello. Juntos, el 4 de abril de 1889, fundaron la "Sociedad Kopp y Castello" que dio inicio a la famosa cervecería Kopp Deutsche Brauerei Bavaria, la posterior Bavaria.
En este tiempo, los colombianos no conocían la famosa bebida alemana, la cerveza. Aquí se tomaba la bebida local preparada de maíz fermentado, conocida como chicha. Con la cervecería alemana empezó la gran difusión de cerveza y poco a poco la preferencia de los colombianos por la chicha se ha ido perdiendo. Se presentaba la cerveza como una bebida sana que ayudaba contra las enfermedades del estómago y el insomnio, daba la energía a los trabajadores y mejoraba la calidad de leche materna. La chicha, en cambio, fue considerada bebida dañina para la salud y causante de la idiotez.
La empresa de Don Leo fue muy moderna y amigable. Se construyó un barrio de casas para los trabajadores para que puedan vivir cerca del trabajo. Don Leo abrió pozos y construyó tuberías de agua para garantizar a sus trabajadores el agua potable. La leyenda de su generosidad se expandió muy rápidamente por toda la región y en muy poco tiempo, el sueño de muchos fue trabajar en Bavaria que marcaba el ritmo de vida del centro de Bogotá.
El imperio de Leo Kopp fue fundado en lo que hoy en día es el corazón de Bogotá, donde vivo, es decir en uno de los barrios mejor ubicados y arquitectónicamente más bonitos de la capital colombiana. Allí donde antes existía la cervecería, se encuentra actualmente en Centro Internacional y de Comercio, el Museo Nacional, importantes empresas, firmas internacionales, bancos, hoteles y entidades culturales.
A pesar de que 116 años después de la fundación de la cervecería, en julio de 2005, quedó en manos del grupo británico-sudafricano SABMiller, la segunda cervecera más grande del mundo que pagó por esta compra los 6.600 millones de euros, los bogotanos no olvidan a Don Leo. Todos los días, le llevan rosas frescas, pan y maíz para los pajaritos que se sientan en su tumba, le cuentan sus problemas y piden que les ayude. La leyenda sigue, porque los colombianos a pesar de ser católicos, creen en lo que quieren, porque, como dijo uno de los sacerdotes colombianos; La fe del pueblo es más fuerte que la fe de la Iglesia".
Así como las preferidas de Don Leo son las rosas, las flores preferidas de las hermanas Bodmer son los claveles blancos, símbolos de pureza e inocencia. María Benita y Elvira Bodmer son al igual que Leo Kopp, parte del Cementerio Central. Su estatua igualmente dorada a la de Kopp, atrae a múltiples de seguidores pues según ellos, las hermanitas son ángeles que interceden ante Dios por los hombres. Aunque no se sabe la razón de la muerte de estas hermanas, sin embargo existe cierto consenso en que murieron quemadas. Juan Riaño, un bogotano que cree en los milagros de estas hermanas, es de los que cree que murieron quemadas “eran unas hermanitas que una por salvar a la otra en un incendio se quemaron las dos”. A estas hermanas no se les pide por trabajo, en cambio se les pide por salud sobre todo de los niños “les rezo por el bienestar de mis hijas y la salud de la familia” dice Riaño.
HERMANAS BODMER |
Es curioso no sólo que no se sepa verdaderamente la causa de la muerte de estas niñas que murieron con un día de diferencia en Julio de 1903 pero que por creencia popular se rumora que fue en un incendio; sino que también a estas hermanas se les conozca como las gemelas cuando nacieron con tres años de diferencia:
Entre muertos como Leo Kopp y las hermanas Bodmer, que fueron consagrados como santos por voz popular y no porque así la Iglesia lo disponga, y entre vivos que se ganan la vida mintiendo y disfrazándose de religiosos cuando lo único que hacen es repetir la misa de la Iglesia Católica Romana, el Cementerio Central se constituye como un lugar que hay que visitar. Estas y muchas historias podrá encontrar usted mientras recorre este cementerio histórico de Bogotá en el cual se conocen las creencias populares y ritos más conocidos de los bogotanos y el cual alberga a ex presidentes, políticos, poetas y a familias adineradas en mausoleos, pero también a pobres en tumbas más corrientes.
TUMBA DE ORESTE SINDICI. CREADOR DE LA MUSICA DEL HIMNO NACIONAL DE COLOMBIA |
ALGUNAS SUPERTICIONES DE LOS LLANEROS
Las supersticiones son todos los agüeros que poseen las personas creyentes o rezos que se realizan para atraer o alejar la suerte.














Los velorios en el Litoral Pacifico.
CHIGUALO O GUALI
El velorio es una ceremonia
popular que se acostumbra en el Litoral Pacifico colombiano, con el fin de propiciar al santo patrón del pueblo o la
vereda, o celebrar una devoción especial a un santo que venera una familia o
para rendir homenaje a un santo peregrino. En el velorio intervienen las
cantadoras o mujeres que cantan las alabanzas y las gentes del caserío y de los
poblados vecinos, quienes intervienen en las horas de la noche en esta
ceremonia que es un verdadero ritual.
Algunos hombres tocan los tambores, turnándose en esta actividad
durante la noche; toman chapil o chancuco que es bebida de velorio, y en
algunos casos empiezan las danzas en la madrugada.
Se sacan del recipiente, se dora el pimentón
picado, se echan las dos leches del coco y se pone al fuego.
Cuando hierva se le agregan los caracoles y los
calamares y se prepara como un arroz corriente.
Cuando ya esté el arroz se le añaden los
camarones, la langosta y las muelas de cangrejo y se termina de coser.
MITOS Y LEYENDAS
Mitos
mayores: Son los que protegen la naturaleza. Ejemplo: La patasola, la madremonte, el mohan
Mitos
menores: Se asimilan a genios
maléficos o traviesos. Ejemplo: Los duendes y las
brujas buscan molestar a la gente o solo juegan con ellos.
Los
espantos. Son simples
visiones o sugestiones emparentadas con los espíritus o ánimas de los muertos y
se localizan en lugares sombríos como cementerios graneros y casonas
destruidas.
Leyendas:
Son narraciones de acontecimientos reales contadas de forma fantasiosa.
La
leyenda del dorado.
Los velorios en el Litoral Pacifico.
CHIGUALO O GUALI
El velorio es una ceremonia
popular que se acostumbra en el Litoral Pacifico colombiano, con el fin de propiciar al santo patrón del pueblo o la
vereda, o celebrar una devoción especial a un santo que venera una familia o
para rendir homenaje a un santo peregrino. En el velorio intervienen las
cantadoras o mujeres que cantan las alabanzas y las gentes del caserío y de los
poblados vecinos, quienes intervienen en las horas de la noche en esta
ceremonia que es un verdadero ritual.
Algunos hombres tocan los tambores, turnándose en esta actividad
durante la noche; toman chapil o chancuco que es bebida de velorio, y en
algunos casos empiezan las danzas en la madrugada.